Sunday, April 24, 2011

Bueno, no me gusta ser amigo con un moloquista ...

Tengo o tenía en FB un amigo, cuyo hice la conocenza volviendo del camino de Santiago, y cuyo padre y el mismo me ayudaron. Finalizó nuestra amistad FB en estas palabras:

Estimado Hans,

te escribo para decirte que te voy a retirar de mi facebook. Lo voy a hacer sin ira, pero me veo obligado a ello. Si hablásemos bien el mismo idioma y pudiéramos reunirnos en torno a una cerveza, no renunciaría a discutir sobre determinados asuntos contigo. Si algún día así sucede estaré encantado de discutir e incluso de poder llamarte amigo. Pero entretanto me avergüenzo cada vez que veo en mi pantallita las barbaridades que colgáis sobre el aborto los de tu secta, la de los opositores al aborto. Me parece que sois una moda de lo más peligrosa, y me encantaría poder explicarte que, aunque con toda tu buena intención, lo que haces esconde un profundo odio hacia la humanidad y hacia las personas. Es muy paradójico y te parecerá sencillamente falso, y probablemente pienses lo mismo de mí. Sin una jarra de cerveza y una buena discusión que puedan dirimir este asunto, de vital importancia, prefiero no saber nada de vuestros actos terroristas. En la medida de lo posible, intento elegir el tipo de locos con los que me junto, y los vuestros son peligrosos para la humanidad.

En todo caso me tienes a tu disposición en mi correo electrónico.

Un saludo.


La razón de eso fue una amiga cuyo publicaciones divertidos pro-life (con bébés y palabras sobre el tema) me gustan. La consiguenza imediada fue que dice las palabras quienes resultan el título.

Muy bien. Me reafirmo en lo dicho. Alguien a quien se le ocurre hablar de Moloch está tan lejos de la humanidad, del sentido común y de todo lo que siempre reivindicó con éxito Chesterton, que sencillamente sólo puede ser tachado de lunático. Y con un lunático, "que lo ha perdido todo menos la razón", no se puede discutir, tan sólo desearle que sea feliz, que encuentre la felicidad, coja aire, respire, y recupere el sentido común que algún día, perdió. Mientras tanto, lamentaré que alguien con buen corazón, indudablemente, tenga tan mala cabeza, hasta el punto de pensarse que lo que no es sino desprecio a las personas y odio a la vida parezca ser a sus ojos una defensa de la vida y una lucha contra unos satánicos moloquistas.

Muy bien Quijote, sigue luchando contra tus molinos. Sólo espero que algún Sancho te recuerde que puedes ser feliz, y entonces no hagan falta más razonamientos.

Al menos yo, y desde tan lejos, tan sólo puedo desearte suerte.


Chesterton - yo de replicar - sobre Moloch y sobre Quijote:

Everlasting Man, pt I, ch. 7 - The War of the Gods and the Demons

The Return of Don Quixote

Lo que aún queda sin respuesta. Mientras, para vosotros y ustedes, algunos enlaces para el blog de la señora a quien mi ex-amigo consideraba una sectaria:

"I am a child, not a choice"--"So I am only a baby if I am wanted?"--"I am not a potential human being, I am a human being with potential."

2 comments:

Hans-Georg Lundahl said...

Aprofundisando la lectura, no veo nada a corigir:

me encantaría poder explicarte que, aunque con toda tu buena intención, lo que haces esconde un profundo odio hacia la humanidad y hacia las personas. Es muy paradójico y te parecerá sencillamente falso,

Exacto, falso y paradójico.

y probablemente pienses lo mismo de mí.

Ver el título de este mensaje.

Hans-Georg Lundahl said...

Chesterton sobre sexualidad y propriedad, The Well and the Shallows, artículo Sex and Property, extracto:

The two sinister things can be seen side by side in the system of Bolshevist Russia; for Communism is the only complete and logical working model of Capitalism. The sins are there a system which are everywhere else a sort of repeated blunder. From the first, it is admitted, that the whole system was directed towards encouraging or driving the worker to spend his wages; to have nothing left on the next pay day; to enjoy everything and consume everything and efface everything; in short, to shudder at the thought of only one crime;
the creative crime of thrift. It was a tame extravagance; a sort of disciplined dissipation; a meek and submissive prodigality. For the moment the slave left off drinking all his wages, the moment he began to hoard or hide any property, he would be saving up something which might ultimately purchase his liberty. He might begin to count for something in the State; that is, he might become less of a slave and more of a citizen. Morally considered, there has been nothing quite so unspeakably mean as this Bolshevist generosity. But it will be noted that exactly the same spirit and tone pervades the manner of dealing with the other matter. Sex also is to come to the slave merely as a pleasure; that it may never be a power. He is to know as little as possible, or at least to think as little as possible, of the pleasure as anything else except a pleasure; to think or know nothing of where it comes from or where it will go to, when once the soiled object has passed through his own hands. He is not to trouble about its origin in the purposes of God or its sequel in the posterity of man. In every department he is not a possessor, but only a consumer; even if it be of the first elements of life and fire in so far as they are consumable; he is to have no notion of the sort of Burning Bush that burns and is not consumed.